EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍAS
- Exposición de fotografías
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Autor: Ángel Alberto Rodríguez del Campo
“El mejor disfraz”
Como cada año, el profe Julio explicaba a sus alumnos aquella camaleónica festividad.
- El Carnaval es una celebración muy antigua de origen pagano. Algunos historiadores piensan que ya se celebraba hace más de 5000 años…
- ¿Habrá concurso de disfraces este año?- interrumpió Fabio.
- Por supuesto- contestó Julio- Es tradición en el colegio que los alumnos de 6º se disfracen y compitan por el premio al mejor disfraz de Carnaval. Este año, el concurso se realizará el viernes, 5 de febrero y cada uno podrá disfrazarse de lo que quiera. Habrá un desayuno especial para todos, así que no desayunéis demasiado en casa.
Ramata se quedó ensimismada en sus pensamientos. “Un concurso de disfraces… ojalá tuviera uno con el que ganar el concurso”.
Ramata había llegado al colegio hacía dos años. Nació en Mali y había emigrado con su madre a España en busca de un futuro mejor para ambas. No podían permitirse lujo alguno, pero juntas siempre salían adelante. Cuando llegó no hablaba con nadie, no entendía nada, pero sonreía sin parar. Poco a poco aprendió el idioma y se ganó el cariño de todos. Era una niña muy feliz.
-Mamá, mañana es el concurso de disfraces…
-Lo siento hija. Este mes hemos tenido algunos gastos inesperados y contamos con lo justo para terminarlo. Busca en tu armario, seguro que algo se te ocurre.
Ramata asintió con la cabeza, le dio el último sorbo a su tazón de leche caliente y tras darle un beso a su madre se marchó a la cama sin dejar de mirar la sonrisa forzada de mamá.
-¡Ramata, hija! ¡Despierta! Mi jefa me ha llamado y tengo que salir un poco antes. Te he dejado el desayuno en la mesa. Tostadas con miel, como a ti te gustan. Pásalo bien. ¡No llegues tarde al cole! ¡Te quiero!
Ramata le hizo caso. Tan pronto como hubo desayunado, se vistió y marchó al colegio.
Cuando llegó, se dio cuenta de que aquella no era otra mañana cualquiera. La noche anterior le costó dormir y con las prisas e indicaciones de su madre, había olvidado por completo qué día era.
Todos sus compañeros estaban disfrazados: piratas, princesas, animales y brujas ocupaban los asientos de la clase de 6º. Una mujer con barba, de mirada agradable y voz tremendamente grave, portaba una cesta de mimbre gigante e iba ofreciendo rosquillas y florones de pupitre en pupitre al grito de : “¡Dulces típicos! Pruébenlos, están deliciosos”.
Ramata estaba tan avergonzada de ser la única que no estaba disfrazada, como inapetente, fruto del fantástico desayuno que su madre le había preparado.
-Niña, ¿tú no comes? – preguntó la señora acercándole la cesta para que pudiera ver lo que se hallaba en su interior.
-Gracias Julio, no tengo hambre.
-¿Julio? No sé a quién te refieres – balbuceó la señora mientras se alejaba para seguir ofreciendo dulces a los demás niños que no dudaban en meter la mano en la cesta y comer uno tras otro.
La mañana pasó en un abrir y cerrar de ojos y por fin llegó el momento deseado. Todos los niños esperaban el veredicto de Julio. Entonces el profe sacó un sobre, lo abrió, extrajo un papel de su interior y pronunció las siguientes palabras: “La ganadora es… ¡Ramata!”.
Los niños se quedaron boquiabiertos, con un semblante escéptico y contrariado, pero antes de que nadie pudiera articular palabra, Julio prosiguió: “Mi veredicto se debe a la dificultad de su personaje”.
-Pero… ¿de qué se ha disfrazado?,- preguntó Fran.
-¿Cómo? ¿No te has dado cuenta? ¡Pues de niña triste! ¿Acaso hay algo más difícil? Jamás había visto a Ramata sin sonreír durante una mañana entera, ni siquiera cuando no nos entendía. Me decidí finalmente por ella cuando hizo el esfuerzo de no probar ni uno solo de los dulces que le ofrecí.
Ramata miró a Julio y enseguida comprendió lo que sucedía. Al momento, todos se mostraron conformes con el fallo y comenzaron a aplaudir efusivamente a la ganadora.
-¡Enhorabuena, Ramata!, ¡enhorabuena! – gritaban todos.
-Queridos compañeros: gracias por vuestra generosidad. Quiero compartir con vosotros este premio, deseando que os haga tan felices como a mí. Me habéis enseñado que en el Carnaval de la vida, no siempre contamos con el mejor disfraz, pero que si nos rodeamos de las personas adecuadas, siempre, siempre habrá una solución y grandes motivos para sonreír.
La A.C.P. “La Colodra”
Con sede en Casla (Segovia), convoca la sexta edición del concurso:
“CUENTOS DE CARNAVAL”
A.C.P. “La Colodra”
El sábado, 25 de febrero, a las 19:00 h, tendrá lugar en la sede “La Colodra” la entrega del premio del VI concurso “Cuentos de Carnaval”, organizado por esta asociación.
Al finalizar el acto los asistentes tomaremos un vino español.
¡Os esperamos!
A.C.P .”La Colodra"
CATA DE
VINO
SEGOVIANO
Incluye:
- Cata de vino.
- Aperitivos.
- Copa tallada.
- Socios: 2 €.
- No socios: 4 €
13 de mayo, 19:30 h.
Reservas: 665875850. Las reservas se realizarán por riguroso orden de inscripción. Los socios tendrán prioridad apuntándose antes del día 21 de abril.