ORNITORRINCOS EN CARNAVAL

Ornitorrincos en Carnaval

Cuentan que hace tiempo, al principio del principio, los animales recién creados decidieron  organizar una fiesta a fin de conocerse mejor. La Madre Naturaleza manifestó su  aprobación al respecto. No en vano, unos y otros iban a compartir este planeta azul en el  que todos vivimos.

En ella, cada cual sorprendería al resto de la fauna presentando sus mejores atributos.  El Flamenco  y la Garza, creyéndose superiores, no podían contener los nervios. El Cocodrilo tampoco. Hasta que por fin, llegó el día señalado.

Poco a poco, las distintas especies fueron accediendo a ese espacio de sabana que El León había reservado para tal encuentro:

-¡Pasando el tercer baobab, justo donde nace el arcoíris!

Allí, entre melodías de Ruiseñores y acrobacias de algún Mono, empezó la exhibición.

El Pingüino, aun siendo un ave con plumas, mostró orgulloso sus habilidades como nadador. El Pez Gato enseñó las casi diez mil piezas que luce su dentadura. El Camello alardeó de sus tres párpados para protegerse en las tormentas del desierto. La Jirafa presumía con descaro de ser el único mamífero sin cuerdas vocales, por lo que nunca podría hablar... Y el Búho, de girar su cabeza 360 grados sin que luego le duela el cuello. Tan solo una criatura se perdió los detalles de dicha celebración: el Koala... pues, durmiendo como duerme veintidós horas al día, aquel desfile tan largo le pilló en mitad de un sueño.

Sin embargo, hubo cierto animal que decidió no jactarse de nada y asistir disfrazado al evento: el Ornitorrinco. De manera que se enfundó un esqueleto de Reptil, aun teniendo su sangre caliente. ¡Original!... Luego se acopló con firmeza ese cuerpo de León Marino ¡Interesante!... Se puso en la cara un apéndice de Pato para atrapar mejor las delicias del festín. ¡Curioso!... Dibujó abazones en su boca, al igual que los Roedores, almacenando comida antes de masticarla. ¡Muy prácticos!... Se añadió pelo de Oso, esa cola frondosa de Castor, unas patas traseras palmeadas como las Nutrias, e incluso introdujo cierta dosis de veneno en cada extremidad para así defenderse mejor. ¡Audaz!

No conforme con ello, se implantó unas glándulas mamarias, aunque al olvidar dotarlas de pezones, la leche fluyera directamente a través de los poros de su piel. ¡Informall Y es que más que vanagloriarse de sus virtudes, juzgar o comparar entre ellas, lo que quiso con aquel gesto fue sonreír junto a todos, rindiendo homenaje a cada cualidad que pudieran tener los demás.

Al verle llegar a la gala con semejante apariencia y observar su actitud, la Madre Naturaleza quedó gratamente sorprendida. iQué derroche de imaginación, cuánto ingenio ! No en vano enmudeció maravillada, sin que le faltara ningún adjetivo por añadir. Quizá por eso, le permitió de por vida que siguiera siendo así. Tan diferente, tan especial. Y le concedió a renglón seguido un don sencillamente extraordinario: el de ser el único mamífero de este planeta llamado Tierra que se reproduce poniendo huevos.

Desde entonces, el ornitorrinco ha inspirado a miles de artistas, constituye un bastión fundamental en distintas culturas, se le reconoce como el primer ser vivo que acudió a una fiesta vestido de carnaval... De paso se ha acabado convirtiendo en un emblema del espíritu positivo de esta celebración, de su carácter jovial, de su buen humor…  Y por supuesto, en el auténtico símbolo de nuestra Diversidad.

Así termina la historia que te acabo de contar. si no te enteraste bien, estés disfrazado o no, volveremos a empezar.